martes, 13 de agosto de 2013

Greenpeace se opone a la ciudadela VIP de Joe Lewis


La organización ambientalista manifestó su oposición al desmonte que se realizaría para desarrollar urbanizaciones y una cancha de golf sobre la ladera del Cerro Perito Moreno cerca de la localidad de El Bolsón, y pidió al Gobierno de la Provincia que el mismo no sea autorizado por el impacto que tendrá sobre una extensa superficie de bosques nativos de valiosa biodiversidad e importantes cuencas hídricas.

Greenpeace advirtió que las obras previstas “abarcarán cerca de 600 hectáreas e implicarán un impacto significativo por cambio de uso de suelo (desmonte) en una zona de valiosa biodiversidad”. 
Además resaltó que el proyecto es rechazado por gran parte de la población y varias instituciones de El Bolsón y Mallín Ahogado.
El documento de la organización ecologista advierte que "teniendo en cuenta que la zona donde se pretende emplazar el proyecto se encuentra dentro de una Reserva de Biosfera de la UNESCO, es lindera a un área protegida provincial, forma parte de una reserva natural municipal, y posee cuencas hídricas relevantes, resulta evidente que la misma no debió ser zonificada en la Categoría III (verde): sectores de bajo valor de conservación que pueden transformarse”.
“En función de lo anterior y del impacto significativo que tendrá sobre una extensa superficie de bosques nativos con valiosa biodiversidad e importantes cuencas hídricas, solicitamos al Gobierno de la provincia de Río Negro que no autorice la realización del proyecto y que modifique el Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos de la provincia, aumentando de categoría de protección a la zona y sus alrededores”, concluye el documento elaborado por Greenpeace.
Además, el documento señala que el plan de desarrollo del proyecto presentado por la empresa Laderas del Perito Moreno S.A. destaca en la zona a la presencia de cóndores y de especies seriamente amenazadas como el huemul; y que algunos de los impactos del proyecto reconocidos por la propia empresa son: “Eliminación de amplias zonas de bosque nativo para el desarrollo del centro y la villa y la consecuente fragmentación. Introducción de especies potencialmente dañinas (incluido hantavirus). Interferencia directa e indirecta con fauna nativa. Riesgo de incendio (por mayor número de condiciones de interfase y visitantes)”.

lunes, 5 de agosto de 2013

Y así se olvido el Gobierno de nosotros



Ya todo esta dicho, Lewis Gana y pierde toda Argentina... al gobierno solo le importa el inversionista y le pone precio a Rio Negro y sus habitantes.

lunes, 29 de julio de 2013

Cristina y su ley de tierras: una broma pesada


A Cristina Kirchner no le importa lo sucedido en Lago Escondido, ella dice que los extranjeros no han superado el 15% de las tierras Argentinas que están destinadas a su inversión, ella explica que no hay que preocuparnos, al contrario, como los argentinos no tenemos la plata para comprar esas tierras, mejor que las cuiden los extranjeros. PERO QUE GRANDE ESTUPIDEZ CRISTINA el gobierno debe mantener esas tierras y promover su inversión local, no su invasión extranjera.

Los medios encubren, aplauden y no piensan en los afectados, porque aún los magnates no superan esa cuota, que tristes acciones de tu gobierno Cristina.


Nota:

Según el informe presentado por el secretario de Justicia, Julián Álvarez, y la presidenta, Cristina Kirchner, sólo el 5,93% de la tierra (casi 16 millones de hectáreas) está en manos de extranjeros, al tiempo que ninguna provincia supera el 15% que establece la Ley de Tierras sancionada en diciembre de 2011 por amplia mayoría.

Para el especialista, en el sector agropecuario Frenkel Santillán la cantidad de tierras en manos extranjeras es aún menor al 5,93%, dado que el estudio tomó en cuenta todas las áreas en las que se cuentan, por ejemplo, inmensas dimensiones de terrenos destinados a la actividad minera (que operan grandes empresas del exterior). 

En lo que sí coinciden los que entienden del tema, es que la Ley sirvió para verificar la cantidad de tierras productivas a nombre de ciudadanos de nacionalidad extranjera .

Es decir, los legisladores debatieron y luego sancionaron una Ley sin un diagnóstico concreto de la situación, quizás apremiados por los tiempos políticos de ese entonces en los que el kirchnerismo tomó la bandera de la “nacionalización” justo antes de las elecciones presidenciales del 2011.

“Lo que necesitamos en nuestro país es inversión sana y que no sea extractiva; los argentinos no tenemos tanto dinero y hay muchas zonas necesitan inversión extranjera para generar desarrollo y riqueza en el interior”, explicó el entrevistado.

“Los propios datos del Gobierno nacional demostraron que la cantidad de tierras en posesión extranjera es insignificante teniendo en cuenta las dimensiones del país”, concluyó el presidente de CAIR. 

lunes, 22 de julio de 2013

Magdalena Odarda exige que se defina el tema de Lago Escondido

La legisladora y candidata a senadora por el Frente Progresista, Magdalena Odarda, estimó que terminada la feria judicial “debe haber alguna novedad” en la causa vinculada al acceso público a Lago Escondido. Indicó que “esperamos que no tengamos que decir que el gobierno actual de Alberto Weretilneck hace exactamente lo mismo que el gobierno de Miguel Saiz, que es seguir poniendo por delante los privilegios a un magnate inglés Joe Lewis y sacrificar a todos los argentinos a caminar 15 horas para llegar al lago, que hace que el derecho sea totalmente abstracto”.

La candidata a senadora afirmó que “no quiero más un Río Negro con privilegios; lamentablemente parece que todavía hay enclaves coloniales en nuestra provincia y son pocos los que se animan a hablar de esto”.
Hay que recordar que la provincia presentó ante el juez Marcelo Cuellar una alternativa a Tacuifí –que es la impulsan Odarda y los amparistas- de acceso por El Manso Inferior, a través de un sendero que habría que abrir de 15 kilómetros y que financiaría Hidden Lake, la empresa del inglés Lewis. 
Días atrás se hizo una inspección de un kilómetro por tierra y también de la zona en helicóptero, y quedó en claro que ese sendero es inviable y no constituye en sí un acceso público fácil y que lleve poco tiempo transitarlo. 



En esa oportunidad, la legisladora Magdalena Odarda, principal impulsora del acceso por Tacuifí, tuvo un intento de escrache de personas llevadas por la empresa del magnate inglés. 
Odarda negó que se requiera mucha inversión para habilitar Tacuifí, ya que no es necesario expropiar como dijo Weretilneck.
Explicitó que el camino alternativo que propone el gobierno de acceso a Lago Escondido significa “seguir garantizando los privilegios del magnate inglés Joe Lewis de disfrutar en forma exclusiva” el espejo de agua. 
Señaló que esta traza alternativa "nos obliga a caminar más de 15 horas por estos lugares o usar caballos implicando 4 días para ir y volver mínimamente, todo para no molestar a los poderosos en uso exclusivo del lago Escondido".

Recordó que esta causa está sentando jurisprudencia a nivel nacional respecto “al derecho humano al agua”.
Enfatizó que “queremos que este fallo judicial que lleva ya tres años se cumpla (en principio el juez había fallado que el Estado rionegrino debía habilitar el acceso público por Tacuifí, pero luego fue apelado y se produjo esta propuesta del tercer camino alternativo que además construiría la empresa del inglés Lewis)”.

“Queremos que el juez rechace esta propuesta que hace el gobierno con la empresa de Joe Lewis y que reanude el plazo de 90 días para que se abra la traza por Tacuifí, que implica obras menores y sin tener que expropiar ningún campo”

martes, 16 de julio de 2013

Cristina pide favores a Lewis


La presidenta Cristina Fernández "utilizó el helicóptero" de la estancia del magnate Joe Lewis para trasladarse el jueves pasado en su periplo por la ciudad de San Carlos de Bariloche, donde inauguró la biblioteca del Instituto Balseiro y un laboratorio dentro del predio del Centro Atómico dependiente de la Comisión Nacional de Energía Atómica.

El argumento esgrimido es que la aeronave "fue contratada especialmente por el Ministerio del Interior porque brinda condiciones específicas de seguridad, como el hecho de contar con dos motores" 
Al parecer, "no existen otras máquinas de esa envergadura y características en las Fuerzas Armadas desplegadas en la Patagonia, que sí aportaron otros helicópteros de Prefectura y Ejército para la custodia presidencial".

Desde la asociación Árbol de pie solicitaron ayer a la Legislatura que "se pidan los correspondientes informes sobre el helicóptero que se utilizó el 4 de julio para transportar a la presidenta". Los referentes ambientalistas aseguraron que existen "crecientes versiones coincidentes" que indican que pertenece a la empresa Hidden Lake, de Joe Lewis.

"Ese helicóptero es muy conocido y fácilmente identificable y quienes estábamos en la avenida Bustillo el pasado jueves pudimos observarlo en su maniobra de llegada y partida del predio del Ejército", aseveraron. En concreto, pidieron la intervención de la legisladora Magdalena Odarda porque "ha luchado largos años por lograr que se cumpla el fallo que obliga a abrir el camino público al lago Escondido".

jueves, 4 de julio de 2013

Argentina: El millonario inglés, Joe Lewis

El millonario inglés Joseph Joe Lewis propone financiar un aeropuerto en El Bolsón, alternativo al de Bariloche, que ha sido cuestionado a raíz de que sufre los efectos de las cenizas volcánicas chilenas. Grupos de pobladores se oponen y reclaman libre acceso al Lago Escondido, que domina su campo en la frontera con la Comuna vecina de El Manso. Se trata de 12 mil hectáreas que constituyen una de las grandes reservas de agua y vegetación en la Patagonia.

Muchos le atribuyen a Joe estar detrás de un proyecto depredador de recursos naturales y que usurpa tierras de propiedad pública para construir un gran centro de ski en las laderas del cerro Perito Moreno.

Lewis no da entrevistas, pero su mano derecha en Argentina, Nicolás Van Ditmar, niega la versión. Los adversarios del proyecto redoblan las acusaciones.

“Desde que Joe compró el campo en 1996, viene aportando dinero todos los meses. Sus inversiones son transparentes y respetan el medio ambiente, no hay nada oculto”, afirma Van Ditmar, presidente de Hidden Like SA, empresa argentina de Lewis propietaria de su finca, entre Bariloche y El Bolsón.

Al borde del Lago Escondido se despliega la mansión con helipuerto del acaudalado hombre de negocios. En sus terrenos existen canchas deportivas, confortables caballerizas, un chalé para invitados, anfiteatro, oficinas, una dotación para combatir incendios forestales, puentes, silos y dependencias de infraestructura trajinadas por la centena de trabajadores empleados en el complejo.

Nicolás Van Ditmar, en bermudas y distendido, habla en el comedor del personal a la hora del almuerzo. Descendiente de holandeses antinazis, exdirector del equipo nacional de ski, conoció a Lewis en la inmobiliaria que tenía su padre en Bariloche, un cliente de los tantos que se han sumado para nutrir la leyenda de los ricos y famosos extranjeros que buscan donde montar sus residencias secundarias en la mítica Patagonia: el magnate de comunicación, Ted Turner ; Luciano Benetton, de la célebre marca de ropas italianas, y los artistas Michael Douglas, Sylvester Stallone, Richard Gere, Robert Duvall, Matt Damon y Bruce Willis.

“Localizamos el campo de la familia de Eliseo Montero, a 30 kilómetros de El Bolsón, al sur de Bariloche, y negociamos la compra durante dos años. La mayoría de los 14 herederos vendieron a Joe las 12 mil hectáreas en 3 millones 500 mil dólares. Joe me nombró presidente de la compañía dueña”, resume Van Ditmar.

En 14 años Hidden Like SA edificó la impresionante vivienda para Lewis y sus huéspedes, atracaderos, jardines, emplazamientos deportivos, dos turbinas hidroeléctricas para alimentar el complejo con energía natural limpia que se extrae del río Escondido, cuyo cauce lleva las aguas del lago hacia el Océano Pacífico, y un camino de ripio de 17 kilómetros para conectar con la carretera de la ruta 40, que atraviesa la Patagonia.

Y entonces empezaron los problemas.

“Servidumbre de paso”

Eliseo Montero, el anterior propietario y de presunta ascendencia chilena, había pactado con sus vecinos un sendero para ganar la Ruta 40 por Tacuifí, en la zona de El Manso, un trayecto desechado por Lewis, que hizo un camino propio enteramente dentro de su estancia. No obstante, habilitó una “servidumbre de paso” para que cualquiera pueda disfrutar del lago y sus costas. A tal efecto acondicionó una senda de 800 metros situada en el extremo opuesto del lago al de su morada, una vía transitable a pie o en parte a caballo, que vincula con la arteria pública de montaña más próxima.

Sin embargo, el dispositivo fue puesto en crisis por la legisladora provincial del ARI, Magdalena Odarda, que lo denunció en tribunales. El proceso judicial aceptó la “servidumbre de paso”. Asimismo, declaró válido el acceso por Tacuifí, hoy impracticable por falta de mantenimiento y debido al deterioro causado por las inclemencias del tiempo.

Para desatascar el caso, Lewis ofreció utilizar su camino, pero puso condiciones. Exigió que la gente se identifique y acuerde día y hora para entrar.

“Queremos que el Consejo de Medio Ambiente (Codema) de la provincia fije las reglas para las visitas al Lago. Quizás el modelo de referencia sea el de Ecuador con las Galápagos, donde nadie puede entrar y sacar nada, y está prohibido tirar basura”, opina Van Ditmar, inquieto por los estragos que podría ocasionar la irrupción irrestricta de los visitantes en el paisaje, preservado por Lewis en derredor del Lago Escondido.

Tras la adquisición inicial, el magnate angloestadunidense desembolsó 133 millones de pesos argentinos en 15 mil 524 metros cuadrados de instalaciones, y en la tecnología para conservar la pureza de las aguas, la flora y la fauna, además de la cría de ganado vacuno, ovino y porcino, así como de conejos, equinos, camélidos y cérvidos, junto con la producción de miel, fruticultura y horticultura.

Lider del consorcio Tavistock, que gestiona un patrimonio de 2 mil 800 millones de dólares en 15 países, Lewis se ubica en el puesto 347 de las fortunas mundiales, según la revista Forbes. Está empeñado en hacer donaciones a El Bolsón, con suerte adversa: no le aceptaron un hospital, le devolvieron dos ambulancias, y una primera tentativa de hacer una pista de aterrizaje privada que fuera de uso público se la rechazaron por referéndum municipal en 2009.

Ahora insiste en un contexto diferente, la provincia y la intendencia son deficitarias, y la incertidumbre sobre la factibilidad futura del aeropuerto de Bariloche, jaqueado por las cenizas volcánicas, le abren a Van Ditmar la brecha de aconsejar a las autoridades barajar la posibilidad de otro aeropuerto.

Lewis pasa los meses de verano en Lago Escondido, deja estacionado su avión particular en Bariloche y se mueve en helicóptero. Dicen que ya perdió uno de sus pilotos en un accidente, y tener un aeropuerto a su disposición en las cercanías de El Bolson le simplificaría los viajes aéreos a bajo costo. Reflotarlo en torno a la Pampa de Luden, alrededor de mil hectáreas insertas entre El Bolsón y el Lago Escondido, probablemente requeriría una ley provincial, un plan que parecía seducir al gobernador de Río Negro, Carlos Soria, quien, en línea con la prensa regional, pretendía que Julio de Vido, ministro de Planificación de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, avalara el diseño. Con ello eludía la amenaza de un segundo plebiscito que podría serle hostil a Lewis.

Pero Soria murió el pasado 1 de enero en un hecho extraño: presuntamente su esposa lo asesinó de un disparo en la cabeza.

Galimatías inmobiliario

“Lo del aeropuerto no es un tema nuevo. En 2005, Van Ditmar reculó ante la férrea oposición de los vecinos, y en el 2009 volvió a arremeter convocando un plebiscito que nos dio la razón con 79% de los votos. Que el gobernador Soria lo haya recibido ni bien asumió, es un gesto pésimo y brutal hacia la democracia, pues se le acababa de elegir con esperanzas de cambio en Río Negro”, señala Manuel Langbehn, vocero de la Asamblea en Defensa del Agua y la Tierra, que nuclea en El Bolsón a los opositores de Van Ditmar, quienes lo consideran un portavoz de Lewis.

“El planteo del aeropuerto forma parte de algo mayor. Contempla un loteo para levantar barrios privados y cabañas de alquiler, centros de esparcimiento, supermercados, tiendas y hoteles en la Pampa de Luden, una villa contigua a las pistas de ski del cerro Perito Moreno, que no beneficiaría a El Bolsón y le quitaría las fuentes de agua a la labor agropecuaria de las inmediaciones”, precisa Langbehn.

También sospecha que una tercera turbina programada por Lewis para asentar en Lago Escondido, que sobrepasaría en 14 MW las necesidades del enclave, “se destinaría a la megaurbe” turística antes aludida.

En defensa de las costumbres campesinas y la vida rural, su organización movilizó alrededor de 3 mil personas el pasado 19 de noviembre, es decir 10% de los habitantes de esta comarca andina.

Las tierras involucradas en semejante trama eran fiscales. Algunas fueron inicialmente adjudicadas a un precio preferencial a una tal Mirta Soria, sin parentesco alguno con el gobernador. A los seis meses ella las vendió a Maximiliano Mazza, cuñado de Nicolás Van Ditmar y hermano de Vanesa Massa, directiva de Hiddden Lake SA, la sociedad titular del Lago Escondido.

Otras parcelas terminaron bajo control de Marcos Marcelo Mindlin, encargado de desarrollar la tercera turbina concebida por Lewis para su paraíso terrenal, y de Ana María Trianes, cónyuge de José Luis Martínez Pérez, supuesto allegado a los dos últimos. El loteo previsto, que debe aún aprobar el Concejo Municipal de El Bolsón, está en manos de Urruti y Asociados, siendo su agente en Bariloche la inmobiliaria Van Ditmar. Las transacciones habrían violado las normas vigentes y son investigadas por la justicia.

Nicolás Van Ditmar no asume haber intervenido en las operaciones y hace saber que Lewis es ajeno a este galimatías que crispa el mercado de bienes raíces en la apetecida Patagonia.

Informe Lago Escondido: Entre el Winchester y la “solución intermedia”

El Bolsón (ADN).- Joe Lewis conoce todo los secretos del uso del poder. Millonario en dólares, no en pesos argentinos por supuesto, es propietario de alrededor de 14 mil hectáreas en el Lago Escondido, un lugar que casi no admite comparación, por su inconmensurable belleza y el potencial de la naturaleza.

Dueño de la empresa Hidden Laken mantuvo fluidas relaciones con los gobiernos rionegrinos a partir de la compra de aquellas tierras a la sucesión de Arsoindo Montero, quien llegó al lugar en 1860.

Así se recuerda a Miguel Saiz, circulando en el kartódromo, construido por Lewis en Lago Escondido, o al ex ministro de Educación y candidato a gobernador César Barbeito viajando, con su esposa, en el avión Lear jet propiedad del magnate inglés.

Pero aquel extranjero que se presentaba como un filántropo para la comunidad de El Bolsón, en los hechos prohibió a los pobladores cordilleranos el acceso al lago, salvo invitación de la administración de Hidden Laken (lago escondido en inglés), a pesar de tratarse de una área natural protegida y desconociendo disposiciones constitucionales, la legislación en la materia y resoluciones judiciales.

El gobierno peronista rionegrino no le fue en zaga a sus antecesores en el coqueteo con el poder del millonario Lewis. Cabe recordar que la primer entrevista que concedió el fallecido gobernador Carlos Soria, cuando asumió el cargo fue al administrador de Hideen Laken, Nicolás Van Ditman y a su esposa Vanezza Mazza, en el marco del reclamo que realizaban organizaciones sociales y pobladores de la zona de El Bolsón para abrir el paso al lago Escondido, con el argumento constitucional de que los ríos y los lagos son de dominio público.

Van Ditman, “el hombre del rifle” prometía defenderse con las armas en la cintura.

Alberto Weretilneck acaba de suscribir un acuerdo con Lewis para construir un camino de acceso al lugar como una solución salomónica a la resolución judicial del juez Marcelo Cuellar, del Juzgado Civil, Comercial y Minería Nº 3 de Bariloche, quien en febrero dio un plazo de 120 días al gobierno rionegrino para que construya el acceso por el Paraje Tacuifí.

La disposición judicial cuenta a la vez con el apoyo de organizaciones ambientalistas y de derechos humanos que vienen reclamando la presencia del Estado para solucionar el problema del acceso al lago.

¿Por qué el gobierno prefiere la estrategia Lewis en lugar de mostrar independencia y soberanía en la resolución del tema?

El Fiscal de Estado de la provincia, Pablo Bergonzi y los abogados de Lewis presentaron una propuesta que aceptó el gobernador y elevaron al juez Cuellar.

Esta alternativa mereció el rechazo de las organizaciones sociales de El Bolsón y Bariloche y de la legisladora Magdalena Odarda, quien llevó adelante la reivindicación rionegrina sobre las potestades del libre acceso al Lago Escondido.

Un viejo reclamo

A la costa occidental del lago se accede por un sendero de 34 km no apto para vehículos, mientras que a la costa oriental, donde están las construcciones de Hidden Laken, se accede por un camino de 18 km de ripio que nace en el km 1948 de la ruta nacional 40, a 33 km de El Bolsón.

La alternativa entonces, es un camino rural que nace en el paraje Tacuifí, en el km 1960 de la ruta 40, a 45 km del centro de El Bolsón. El ingreso a las tierras y los caminos son vigilados por la empresa y solo pueden transitar por ellos las personas que tengan la debida autorización.

Los legisladores Chironi, Wood y Barrenecha, del ARI, presentaron en el 2003 a la Legislatura provincial un proyecto para construir un acceso público al lago, mientras que dos años más tarde el diputado nacional Julio Acavallo, del FG presentó un proyecto de resolución para “evitar la concentración de la tierra y recursos acuíferos en manos de extrajeras” cuya fundamentación hace mención a la propiedad de Joe Lewis sobre las tierras que rodean el Escondido.

Frente a los reiterados reclamos y amparos presentados ante la Justicia, en el 2009 el Superior Tribunal de Justicia de la provincia reconoce la demanda de los amparistas en tanto plantean el acceso al Lago Escondido por el camino que comienza en el Paraje Tacuifí “que no requiere mayores costos de habilitación y ha sido usado históricamente y constituye una vía de acceso corta y viable”.

El fallo del STJ de 2009 ordenaba a Viarse y a la Secretaría de Ambiente provincial a abrir ambos pasos en 120 días, pero la administración de Miguel Saiz dilató el asunto, según la legisladora Odarda “en connivencia con la empresa de Lewis”. Ante estas dilaciones, el máximo tribunal remitió el expediente a los juzgados de Bariloche.

De esta manera la justicia de Barilochense ordenó que en 120 días el gobierno de Río Negro cumpla un fallo desoído durante cuatro años y que haga las obras necesarias para habilitar dos pasos públicos hacia el lago.

Así es que el juez Marcelo Cuellar, a cargo del Juzgado Civil, Comercial y de Minería Nº 3 de Bariloche, reunió en su despacho al ministro de Obras Públicas, Fernando Vaca Narvaja, representantes de la empresa Vial Rionegrina Sociedad del Estado (VIARSE), la Dirección de Medio Ambiente provincial, de la Fiscalía de Estado de Río Negro, de la empresa Hidden Lake S.A. y del INTI, además de la legisladora provincial y amparista, Magdalena Odarda.

Allí les comunicó que ratificaba el fallo que el Superior Tribunal de Justicia (STJ) provincial firmó en 2009 y que ordenaba a la provincia a abrir, en un plazo máximo de cuatro meses, dos pasos hacia el lago Escondido. Uno más extenso, a través de la montaña, de unos 85 kilómetros; el otro, conocido como Camino Tacuifí, tiene casi 25 kilómetros. Es el que históricamente usaron los lugareños para acceder al lago y que con la llegada de Lewis quedó privatizado y cerrado con personal armado en sus últimos 3 kilómetros.

Ahora el gobernador Alberto Weretilneck, propuso a la Justicia una “solución intermedia” para garantizar el acceso público al lago Escondido “sin anular la propuesta de acceder por Tacuifí”, contemplando los requerimientos de Lewis.

Se trata de la apertura de un nuevo sendero de montaña, una propuesta que ya había sido discutida en el largo proceso judicial que cuenta con una sentencia firme que sigue sin ejecutarse. La legisladora Odarda cuestionó la decisión y sostuvo que el gobernador Weretilneck tomó una decisión “mal informado”.

Llama la atención que en la información oficial se señale que ahora el gobierno presente una tercera propuesta, que define como una “solución intermedia” que contará con una inversión de la empresa Hidden Lake.

La propuesta, dice el gobierno “resolverá por primera vez el ingreso directo al lago” y asegura que “por cuestiones legales y presupuestarias no alcanza materialmente a ejecutar el acceso en el tiempo establecido” por el juez Carlos Cuellar.

Para la legisladora Magdalena Odarda, la propuesta es similar al sendero existente, y “ nosotros no estamos de acuerdo y pedimos que sea el juez Cuellar el que defina si esto es viable porque para la gente es una tomada de pelo El tema de la tercer opción ya fue discutida en su momento y rechazada porque no permite acceder a personas con movilidad reducida, a niños y cualquier persona quiera acceder con vehículo como se podía acceder antes de que comprar las tierras Joe Lewis”.
Agregó la diputada del ARI que “realmente no creemos que sea una opción. Además, tampoco estamos de acuerdo en que la empresa privada sea la que invierta para abrir un sendero en tierras que corresponden a una reserva provincial. Creemos que no corresponde y que no soluciona el acceso porque solo podrá acceder la gente que se dedica al montañismo y tiene una buena resistencia física”.

Puntualizó que el gobernador Weretilneck está “mal informado sobre el tema, actuó con desconocimiento de la problemática y le dijeron que las obras en el camino Tacuifí requieren de una inversión de 50 millones de pesos y eso es una barbaridad”.

Para acceder a lago Escondido por Tacuifí hay que cruzar dos veces el río Escondido y una vez El Foyel. Cuando se instaló Lewis, puso tranqueras y construyó dos puentes, pero dentro de su “propiedad privada”. Con la nueva orden judicial, habría que abrir las tranqueras y franquear el paso.

El hombre del Winchester

Cuando en 2011 la Corte Suprema rechazó un recurso extraordinario de los abogados de Hidden Lake para que intervenga luego que el Superior Tribunal de Justicia de Río Negro le impusiera la apertura del camino Tacuifí, el apoderado de Joe Lewis en Argentina, Nicolás Van Ditmar, amenazó a sus empleados con levantar todo y dejarlos sin trabajo.

Así los instigó a movilizarse a Viedma, proveyéndoles previamente caballos y carpas a estrenar. Se instalaron en la plaza San Martín de esta capital, frente al edificio del Superior de Justicia e hicieron un escrache en la puerta de la casa de un juez de madrugada y a la propia Legisladora Odarda.

En oportunidad de la visita a Viedma, Van Ditmar, declaró que “vamos a defender la propiedad con el Winchester en la mano, con sangre si hace falta” y aclaró que legisladores o políticos oportunistas instalaron que un inglés privatizó un lago y se quiere robar el agua. Esto no es de un inglés sino de las 200 familias que lo trabajamos. Si el inglés pierde su privacidad o la preservación del recurso natural, es muy fácil, levanta campamento y los que vamos a quedar en la calle somos nosotros”.

“La justicia por mano propia muchas veces es el camino”, sentenció Van Ditmar en marzo de 2011. En noviembre pasado fue absuelto por la Justicia por estas declaraciones.

Ley de Tierras

La presencia de multimillonarios europeos y norteamericanos en el sur de la Argentina y la concentración de tierras de explotación agropecuaria en manos de capitales extranjeras derivó a fines de 2011 en la sanción en el Congreso de la Nación de la Ley de Tierras, que limita el porcentaje de territorio argentino que podrá ser propiedad extranjera.

Fija en 15 % el límite a la titularidad de tierras en personas o capitales extranjeros. Proporción que se aplica a nival nacional, provincial y municipal. “Las tierras de un mismo titular extranjero no podrán superar las mil hectáreas”, dice el artículo 10º. Mucho menos de las más de 14 mil que Lewis tiene en la zona de El Bolsón.